A principios de agosto escribí un artículo sobre mis experiencias trabajando como médico de urgencias en Estocolmo (Suecia) durante la pandemia de Covid-19. Para quien no lo sepa, Suecia nunca adoptó un confinamiento total. En su lugar, el país impuso un confinamiento parcial que en la práctica fue totalmente voluntario. A quienes trabajaban en oficinas se les recomendó hacerlo desde casa, y a la gente en general se le recomendó evitar el transporte público a menos que fuera necesario. A las personas mayores de 70 años, o que tenían graves patologías previas, se les recomendó que limitaran los contactos sociales.

La única restricción que el gobierno impuso por la fuerza desde el principio fue el requisito de que las personas no se reunieran en grupos de más de 50 personas. Cuando fue evidente que la Covid-19 sobre todo resultaba peligrosa para las personas de las residencias de ancianos, se impuso una restricción adicional a las visitas a dichas residencias. En ningún momento se exigió el uso de mascarillas en la vía pública. Restaurantes, cafeterías, tiendas y peluquerías han permanecido abiertas durante la pandemia. Las guarderías y los colegios para alumnos de hasta 16 años han seguido abiertas, mientras que los centros educativos de alumnos de entre 16 y 19 años pasaron a la educación a distancia.

Mi experiencia personal es que la gente siguió las restricciones voluntarias bastante bien al principio, pero que con el paso del tiempo se fue volviendo más laxa. Como ejemplo personal, mi madre y mis suegros estuvieron encerrados en sus casas más o menos durante las primeras seis semanas de la pandemia. Después de eso no pudieron soportar estar tanto tiempo separados de sus nietos.

En mi artículo del mes de agosto, mencionaba que después de un pico inicial que duró aproximadamente un mes, de marzo a abril, las visitas a la sala de urgencias debido a la Covid-19 habían disminuido continuamente, y las muertes en Suecia habían disminuido de más de 100 por día en el pico de abril, a unas cinco por día en agosto.

En el momento de escribir mi artículo en agosto, llevaba más de un mes sin ver a ningún paciente con Covid-19. Mi hipótesis era que Suecia había desarrollado inmunidad de grupo, ya que la enorme y continua caída de casos estaba ocurriendo a pesar de que Suecia no estaba tomando ninguna medida seria para prevenir la propagación de la infección.

Entonces, ¿cómo se han desarrollado las cosas en las seis semanas desde ese primer artículo?

Bueno, tal como están las cosas ahora, no he visto un solo paciente con Covid-19 en Urgencias en más de dos meses y medio. La gente ha continuado relajando cada vez más su comportamiento, lo que se nota en el aumento de pacientes que acuden a Urgencias. En el punto álgido de la pandemia, en abril, en cada turno veía alrededor de la mitad de los pacientes que de costumbre, probablemente porque mucha gente tenía miedo de ir al hospital por temor a contagiarse de Covid. Ahora las cifras han vuelto a la normalidad.

Cuando me siento en el metro para ir y volver del trabajo, está lleno de gente. Tal vez una de cada cien personas elige usar mascarilla en público. En Estocolmo, la vida ha vuelto en gran medida a la normalidad. Si miras las portadas de los periódicos, muchos días no hay ni una sola mención a la Covid-19. Mientras escribo estas líneas (19 de septiembre de 2020) las portadas de los dos principales periódicos tienen grandes titulares sobre la artritis y las pensiones. Al parecer, en Suecia la artritis y las pensiones resultan en este momento más interesantes.

A pesar de esta actitud relajada, la tasa de mortalidad ha seguido bajando. Cuando escribí el primer artículo, expliqué que la Covid-19 había matado en Suecia a menos de 6.000 personas. ¿Cuántas personas han muerto ahora, seis semanas después? En realidad, aún estamos por debajo de las 6.000 muertes. De media, ahora mismo mueren una o dos personas al día de Covid-19 en Suecia, y ese número sigue disminuyendo.

En el hospital donde trabajo, no hay ni una sola persona que esté siendo tratada por Covid. De hecho, en todo Estocolmo, con una población de 2,4 millones de habitantes, ahora mismo sólo hay 28 personas siendo tratadas por Covid en todos los hospitales juntos. Durante el pico de abril, ese número era de más de 1.000. Si en la actualidad hay 28 personas siendo tratadas de Covid en el hospital, de un total de 2,4 millones de personas que viven en Estocolmo, eso significa que las probabilidades de tener un caso de Covid tan grave como para requerir tratamiento en el hospital son en este momento alrededor de una en 86.000.

En el mes de marzo, la sala de Urgencias donde trabajo se dividió en una sección de «Covid» y una sección «no Covid». Cualquiera persona con fiebre, tos o dolor de garganta terminaba en la sección «Covid», y se nos exigía que usáramos equipo de protección personal completo al interactuar con esos pacientes. El miércoles pasado, el hospital cerró la sección «Covid». Al haber tan pocos casos reales de Covid que procedieran de Urgencias, deja de tener sentido que haya una sección separada.

¿Qué hay de las pocas restricciones formales que se impusieron al principio de la pandemia? La restricción de las visitas a las residencias de ancianos se levantará a partir del 1 de octubre. Los alumnos de 16 a 19 años, que durante la primavera estudiaron a distancia, han vuelto a la escuela, viéndose los unos a los otros y a sus profesores cara a cara, sin mascarillas. Las autoridades sanitarias suecas han recomendado al gobierno que aumente de 50 a 500 el número de personas que pueden juntarse al mismo tiempo.

Cuando escribí mi primer artículo, especulé que la razón por la que Suecia parecía estar desarrollando una inmunidad de grupo, a pesar de que sólo una minoría tenía anticuerpos, se debía a las células T. Desde que escribí ese artículo, han aparecido estudios que apoyan ese argumento. Esto es una buena noticia, porque las células T tienden a durar más que los anticuerpos. De hecho, varios estudios sobre personas que se contagiaron de SARS-CoV-1 en 2003 han encontrado que todavía tienen células T diecisiete años después del contagio. Esto sugiere que la inmunidad es duradera, y probablemente explique por qué sólo ha habido un puñado de casos de reinfección con Covid, a pesar de que el virus lleva los últimos nueve meses saltando por todo el planeta infectando a varios millones de personas.

En cuanto al puñado de casos de los que se ha informado que se han vuelto a contagiar de Covid, la mayoría de ellos han sido completamente asintomáticos. Esto no es un signo de disminución de la inmunidad, como afirman algunos. De hecho, es lo contrario. Muestra que las personas desarrollan una inmunidad que funciona después de la primera infección, lo que les permite luchar contra la segunda infección sin desarrollar ningún síntoma.

De modo que, si Suecia ya tiene inmunidad de grupo, ¿qué pasa con otros países? ¿Está alguno cerca de alcanzar la inmunidad de grupo? Los lugares que han experimentado muchas infecciones de Covid, como Italia o Inglaterra, tienen curvas de mortalidad muy similares a las de Suecia, a pesar de que impusieron confinamientos. Mi interpretación es que se confinaron demasiado tarde como para que tuviera un impacto notable en la propagación de la enfermedad. Si ese es el caso, entonces es probable que a estas alturas también hayan desarrollado la inmunidad de rebaño. Lo cual volvería harto extraño volver a aplicar un confinamiento en dichos países.

¿Qué hay de la vacuna? ¿Llegará a tiempo para que tenga algún impacto? Como mencioné en mi primer artículo, el confinamiento sólo tiene sentido si estás dispuesto a quedarte confinado hasta que haya una vacuna efectiva. De lo contrario, simplemente estás posponiendo lo inevitable. Como muy pronto, habrá alguna vacuna disponible hacia mediados del próximo año. ¿Cuántos gobiernos están dispuestos a mantener a sus poblaciones aisladas hasta entonces? ¿Y qué pasa si la vacuna sólo tiene un 30% de efectividad? ¿O el 50%? ¿Decidirán los gobiernos que es suficiente para poner fin al confinamiento? ¿O preferirán permanecer confinados hasta que haya una vacuna que tenga al menos un 90% de efectividad? ¿Cuántos años llevaría algo así?

De modo que, para concluir: la Covid-19 ha concluido en Suecia. Tenemos inmunidad de grupo. Lo más probable es que muchas otras partes del mundo también la tengan, incluyendo Inglaterra, Italia y partes de Estados Unidos, como Nueva York. Y los países que han contenido con éxito la propagación de la enfermedad, como Alemania, Dinamarca, Nueva Zelanda y Australia, van a tener que permanecer confinados durante al menos otro año, y posiblemente varios años, si no quieren desarrollar la inmunidad de grupo de forma natural.

Sebastian Rushworth es un médico sueco que trabajo en las Urgencias de un hospital de Estocolmo, Suecia. Para más información, véase su web: https://sebastianrushworth.com/.

(Artículo aparecido en la web del autor el 19 de septiembre de 2020)

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