11 de septiembre de 2020
[publicado originalmente en https://contraelencierro.blogspot.com/]

El campamento de refugiados de Moria, en Lesbos, ha quedado destruido por varios incendios que estallaron en la noche del 8 al 9 de septiembre y la noche del 9. Como es bien sabido, el campo lleva tiempo funcionando en unas condiciones de haci­namiento y encierro brutales. Baste aquí decir que un lugar preparado para unas 3.000 personas albergaba a 13.000 ó 17.000, según las fuentes. El resto de las infames condiciones en las que se obligaba a vivir a la gente allí retenida se encuentran descritas en multitud de entradas en la red, y no nos pararemos en ellas aquí. Lo que sigue es un intento de dar sentido a las informaciones dispersas en multitud de noticias en distintos medios sobre los incendios de la madrugada y la noche del 9 de septiembre.

Las medidas de confinamiento impuestas en marzo de este año tras la declaración de pandemia por parte de la OMS no se habían levantado en el campamento de Moria, a diferencia de lo que había ocurrido en el resto de la isla de Lesbos, y, cuando la semana pasada se encontró un caso positivo (el primero), las restricciones se agravaron. Se aisló al hombre que había dado positivo, se empezaron a hacer pruebas y rastreo de contactos, y, según el periodista Niklas Freiheit, que lleva algún tiempo allí intentando denunciar la situación, se encargó a una empresa de construcción que levantara una gran valla alrededor de todo el campamento, lo que no sentó nada bien a los refugiados (Frankfurter Allgemeine). Por si eso fuera poco, después de hacer 2.000 pruebas y ras­treo de contactos, se decidió trasladar a una zona de aislamiento a 35 refugiados —34 de ellos sin síntomas— que habían dado positivo en las pruebas o habían estado en contacto con positivos. Hubo resistencia, se produjeron enfrentamientos con la policía, y empezaron los incendios. Los medios no coinciden en el detalle de lo ocurrido. En al­gunos se cita el testimonio de un refugiado anónimo: «Anoche algunos de los que viven en el campo estaban disgustados con la cuarentena. Empezaron un pequeño incendio. Así que vino la policía y lanzó gases lacrimógenos. Y entonces el fuego creció y tuvi­mos que huir». En otros, los refugiados dicen que el fuego no empezó hasta después de los enfrentamientos con la policía. Hay también una declaración de la organización de ayuda alemana Mission Lifeline, que tenía un equipo trabajando en el terreno: «Al anochecer, estalló la ira y la desesperación de los refugiados internados en Moria. Pri­mero hubo una disputa en el centro médico Covid-19 del campo, que se extendió a toda el área durante la noche. Las fuerzas de seguridad usaron gases lacrimógenos. Una gran parte de las viviendas se quemaron. Las personas que quedaron sin vivienda huyeron a los olivares cercanos» (Egypt Independent, BBC).

No hay noticia de muertos ni de heridos: se dice que las tiendas, chabolas y conte­nedores en los que vivían estaban vacíos cuando se declaró el incendio, o más bien los incendios, porque parece que el fuego empezó en varios puntos más o menos a la vez. Al parecer, algunos bomberos han declarado que ha habido refugiados que intentaron impedirles apagar el fuego. Se ve que los incendios empezaron en el centro médico Covid-19 y que también ardieron los edificios administrativos y una parte de las «viviendas». Por la mañana del día 9, los incendios estaban más o menos controlados, pero por la noche empezó otra vez el fuego en las zonas que se habían salvado de las llamas. (En un solo sitio encuentro que también el día 10 se declara otro incendio en el campo de Moria).

Sólo en algunos medios (ninguno español) se habla de este centro médico Covid. Si queremos saber más de él, las noticias sobre el incendio nos defraudarán, pero no hace falta irse muy lejos para enterarse, y aclarar de paso otras dudas que teníamos. El día 20 de agosto se abrió en el campo de Moria un nuevo centro de salud para el Covid, financiado por el gobierno holandés y compuesto de varias tiendas. Contaba con cuatro es­pacios de aislamiento para quien se infectara con el nuevo coronavirus (Infomigrants). Tanta preparación no podía ser en vano. Aunque el 20 de agosto no había ningún caso, todos los que hablan del asunto parecían estar de acuerdo en que era sólo una cuestión de tiempo que apareciera el primero. Una cuestión de tiempo: de mediados de marzo al 20 de agosto, ningún caso, y el 2 de septiembre, menos de un mes después de que se hubieran empezado a poner los medios para aumentar la opresión de los habitantes del campo de Moria, se notifica el primero (DW). Al hombre que da positivo, que según los medios estaba en buen estado de salud, se le aísla, y se empiezan a hacer pruebas y rastreo de contactos. «Las autoridades de inmigración informaron de que el campo se sellaría hasta al menos el 15 de septiembre, permitiéndose el acceso solamente al personal de seguridad después de pasar controles de temperatura, y de que la presencia de la policía aumentaría en la zona para asegurar que el encierro no se rompía» (DW). El mismo miércoles 2 de septiembre el ministro de inmigración decía que una nueva unidad de aislamiento estaría disponible en Moria algo más tarde en el mismo mes de septiembre. ¿Será esta unidad el hospital Covid inaugurado el 20 de septiembre, que todavía no se había puesto totalmente en funcionamiento, o será otra cosa? Sea como sea, no faltará quien sospeche que el aislamiento de los 35 casos-covid se decide preci­samente cuando esa nueva unidad empieza a funcionar.

Pero volvamos al 9 de septiembre. El campamento se incendia, y los refugiados huyen. La policía les impide entrar en las poblaciones cercanas y especialmente llegar al puerto de Mitilene para salir de la isla. Los antidisturbios bloquean las carreteras y hay enfrentamientos con los huidos. La prensa menciona pedradas y gases lacrimóge­nos (un recurso que ya se había empleado con cierta frecuencia para acabar con otras protestas de los habitantes del campamento). No hay noticias de arrestados ni de heridos. La policía dice también que los huidos prendieron fuegos en los campos cerca­nos al lugar (¿o lugares?) de los enfrentamientos.

Las autoridades están muy preocupadas porque entre los huidos están los positivos-covid y los contactos-covid. Los consideran —dicen— una especie de bomba sanitaria de relojería. Aunque han montado una misión humanitaria europea para que 400 «me­nores no acompañados» pasen a la Grecia continental, parece que tienen un problema gordo con qué hacer con toda esa gente, y han prohibido que salgan de la isla para que no extiendan el brote. Se ha declarado un estado de emergencia de cuatro meses por ra­zones de salud pública en Lesbos, y han mandado más «antidisturbios a la isla para reforzar a las fuerzas de seguridad locales y evitar que los migrantes propaguen el virus» (La Vanguardia). El ministro de inmigración, Notis Mitarachi, ha advertido de que «los casos de conducta ilegal como los que hemos sufrido ayer no quedarán sin cas­tigo» (Euronews). El primer ministro Kyriakos Mitsotakis se ha expresado en términos parecidos: «Comprendo perfectamente las difíciles condiciones que se dan en el campa­mento. Pero no puede haber coartada para las reacciones violentas frente a los estrictos protocolos y controles sanitarios debidos al Covid» (Greek City Times).

Ayer se anunciaba que habían encontrado a 8 de los 35 supuestos casos de Covid, y que, junto con muchos de sus contactos cercanos, ya se los había trasladado a una nueva zona de cuarentena. Que andaban mandando tiendas y buques militares para me­ter a los demás provisionalmente en algún sitio. Y que se había empezado a reconstruir el campo de Moria.

En los medios de comunicación se empeñan mucho en caracterizar lo ocurrido como un «desastre humanitario», insistiendo en que todo el mundo tenía claro que el desastre iba a darse de todas formas, e intentan quitarle importancia al motín con­tra la cuarentena y el aislamiento por el virus. Pero no parece que quepan muchas dudas de que lo que ha ocurrido ha sido un ataque contra el campo de concentración de Moria por parte de los que estaban recluidos en él cuando se los ha querido obligar a recluirse todavía más.

El desastre humanitario del que hablan compungidos los medios consiste en la destrucción de un lugar de encierro al que esos mismos medios no dudan en llamar «ignominia de Europa» y en el que no pueden por menos de reconocer que se vivía en unas condiciones «infrahumanas». El humanitarismo consiste en decir, no que esa gente ha huido de un lugar en el que los tenían encerrados en unas condiciones pésimas de vida que habían empeorado de manera delirante a cuenta de una enfermedad fantástica, sino en decir que los pobres se han quedado sin un techo. Y en no decir que lo que pasa es que no se les permite buscarse otro techo.

Pero ellos lo dicen muy claro. Se están manifestando hoy mismo en las carreteras de Lesbos, y en sus pancartas de cartones rotos lo gritan en inglés: «No queremos un nuevo campo. Queremos libertad».

Virginia

*La información contenida en este escrito está tomada de las siguientes fuentes, y seguramente de alguna más de la que no he tomado nota:

https://elpais.com/internacional/2020-09-09/un-incendio-calcina-el-campo-de-refugiados-griego-de-moria.html

https://www.elmundo.es/internacional/2020/09/09/5f58ff2cfc6c83bc698b458d.html

https://www.lavanguardia.com/internacional/20200910/483391100952/moria-lesbos-incendio-refugiados.html

https://www.bbc.com/news/world-europe-49873950

https://www.bbc.com/news/world-europe-54082201

https://www.bbc.com/news/world-europe-54116971

https://greekcitytimes.com/2019/09/30/protesting-migrants-set-deadly-fire-camp-moria-pics/

https://www.dw.com/en/greece-reports-first-coronavirus-case-in-moria-migrant-camp-on-lesbos/a-54792666

https://www.euronews.com/2020/09/10/new-fire-at-overcrowded-migrant-camp-on-greek-island-of-lesbos

https://www.msf.es/reportajes/campo-moria-la-verguenza-europa

https://www.faz.net/aktuell/politik/ausland/fluechtlingslager-moria-etwa-13-000-menschen-ohne-bleibe-16945096.html

http://hr.n1info.com/English/NEWS/a543006/Fire-ravages-Europe-s-largest-migrant-camp-on-Lesbos.html

https://www.infomigrants.net/en/post/26779/new-health-center-for-migrants-opens-on-lesbos

https://www.infomigrants.net/en/post/26775/europe-s-largest-refugee-camp-braces-for-covid-19-outbreak

https://www.aljazeera.com/news/2020/09/moria-refugee-camp-quarantine-coronavirus-case-200902120237795.html

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